domingo, 14 de julio de 2013

ACOSO

Aún no ha amanecido. Me despierta el ruido que hace José al meterse por la ventana de la cocina, la he dejado abierta sabiendo que él vendría. Ya van varios meses que terminamos y él sigue insistiendo, se presenta en los momentos más inesperados. El jueves me observaba desde el otro lado del estacionamiento del supermercado, el domingo entró a la tienda donde me paré a comprar un refresco, ayer encontré 17 llamadas de su número y saturó el buzón de mi contestadora “¿Quién es ese hombre con quien te ví en el estacionamiento? Yo se que lo saludaste sólo para darme celos” . He intentado todo para convencerlo que me deje en paz, que busque otra pareja, “¿Por qué no puedes entender que yo te quiero solo a ti, Laura? Ya verás que tu y yo estaremos unidos hasta la muerte…” Hace un par de meses me invitó a cenar un compañero de la oficina, al día siguiente encontré a mi gata envenenada.

El ruido de la cocina se vuelve pasos que se acercan por el pasillo, de repente se abre la puerta de mi cuarto y un torbellino salta desde el rincón, tirando una mesita a su paso. Me encierro en el baño y pongo mis audífonos con la música bien alta. Debo esperar unos minutos para avisarle a la policía que mi nuevo perro de ataque confundió a mi ex novio con un ladrón.

Jana Padilla


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...